sábado, 29 de octubre de 2011

El Cuervo, de Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe
(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)



el cuervo
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos.  Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

jueves, 13 de octubre de 2011

The Raid

The Raid

The Raid es la película de Gareth Evans y está protagonizada por Iko Uwais, Doni Alamsyah, Yayan Ruhian, Joe Taslim y Ray Sahetapy, entre otros. En cuanto a la trama, se centra en un equipo de veinte policías de élite cuya misión es detener a un importante mafioso, pero para lograrlo deberán enfrentarse a innumerables y brutales criminales a lo largo de los treinta pisos del bloque de apartamentos donde se refugian. Tras ser presentada en el festival de Toronto, donde han dicho que es como ‘La jungla de cristal’ (‘Die Hard’) pero “cien veces más violenta y mil veces más sangrienta”, la película se podrá ver en Sitges, cuya nueva edición arranca este próximo mes de octubre. ¿Se estrenará en los cines españoles? Todo es posible…







Pero lo mejor de la película es la música que suena en el vídeo, es de Mike Shinoda, uno de los componentes del grupo Linkin Park. Se encarga de la banda sonora junto a Joe Trapanese. 

Robbie Williams rinde tributo a Michael Jackson


La estrella del pop británico Robbie Wiliams anunció que sacará un nuevo disco en noviembre, el primero que publica desde 2006, cuando salió a la venta "Rudebox".
El nuevo trabajo se titula "Reality Killed The Video Star" y el primer sencillo, "Bodies", se podrá descargar en Internet el 11 de octubre, un día antes de llegar a las tiendas.
El cantante adelantó en su web que sus seguidores podrán escuchar "al viejo Robbie, al nuevo Robbie y al Robbie que nadie ha visto".
El artista también reveló que una de las canciones es un tributo a Michael Jackson, el "Rey del Pop", que falleció a los 50 años el pasado 25 de junio.
"No podía encontrar la letra adecuada para una de mis canciones. Cuando él (Jackson) murió, la volví a escribir con él en mente", explicó Williams.
Sobre su nuevo trabajo, su octavo disco de estudio, el músico comentó a sus admiradores: "Realmente espero que sea tan bueno como yo creo. Ya veremos. Estoy seguro de que me lo haréis saber".
El disco ironiza en su título con un éxito de los años 80, "Video Killed The Radio Star", de los Buggles, que proclamaba el fin de la radio a manos del vídeo.
El esperado álbum ha dado pie a rumores sobre la posibilidad de que sea el último que el artista graba con la discográfica EMI, ya que con este disco expira el contrato que las partes firmaron en 2002 por 80 millones de libras (casi 94,5 millones de euros).

Los Juegos del Hambre; Cinna

 Los Juegos del Hambre; Cinna

Lenny Kravitz regresa a la gran pantalla. El músico y actor es el último fichaje de The Hunger Games (Los Juegos del Hambre), adaptación ciematográfica de la saga de novelas escritas por Suzanne Collins.

Este trabajo supondrá la vuelta de Kravitz, que a finales de agosto publicará su nuevo álbum, Black and White America, al mundo de la interpretación. El músico ya apareció haciendo de sí mismo en películas como Zoolander o La escafandra y la mariposa, aunque su trabajo más aplaudido, y el único en el que interpretó un personaje como tal, fue el de Precious, el tremendo drama de Lee Daniels que se llevó dos Oscar.

En Los Juegos del hambre Kravitz encarnará a Cinna, un asistente de moda asignado al personaje de Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence), una de las jóvenes que participan en Los Juegos del Hambre. Una historia que nos lleva a un futuro en el que los Estados Unidos se han convertido en Panem, una nación gobernada por un Capitolio que dividió al país en distritos.


Un gobierno despótico que organiza anualmente los conocidos como Juegos del Hambre, un evento en el que jóvenes de cada distrito son seleccionados y obligados a matarse entre ellos en juegos de supervivencia.


Los Juegos del Hambre cuenta en su reparto con otros rostros conocidos como Elizabeth Banks, Stanley Tucci, Liam Hemsworth o Woody Harrelson. La cinta estará dirigida por Gary Ross (Pleasantville, Seabiscuit) y se estrenará en marzo de 2012.

Linkin Park Radio

Esta estación incluye canciones de Linkin Park y artistas relacionados.